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5 etapas para elegir el nombre del bebé

Jugar a elegir posibles nombres para el bebé es una actividad entretenida e incluso divertida que, poco a poco y especialmente a partir del quinto mes, empezará a convertirse en un asunto serio. Sobre todo, si los papás tienen sus pequeñas diferencias... A continuación te proponemos nuestro método para elegir el nombre de tu hijo o tu hija sin demasiados daños colaterales.

El estilo del nombre: atrévete con nuestra prueba


Si te has quedado en blanco, tienes cero ideas y a eso le sumas el estrés habitual del trabajo, el embarazo, las hormonas... Si no acabas de encontrar la inspiración o si estás esperando tu tercer hijo y ya agotaste todas tus ideas… No te preocupes, aunque no lo veas claro, ¡está todo bajo control! Empecemos por elegir un "universo de nombres" que te guste: tradicional, actual, clásico, original pero sin pasarse de excéntrico, mixto, corto, largo, compuesto, raro... Con ayuda de internet -qué gran amigo- podrás ir afinando el tiro mientras lo pasas bien. Hay un buen número de webs que te ofrecen sus propuestas de nombres tras rellenar una serie de cuestionarios, para ayudarte a elegir. No deja de ser un método muy subjetivo y arbitrario con preguntas en ocasiones extrañas ¡pero como mínimo, lo pasarás bien!

Se busca nombre para bebé. Recompensa: tu tranquilidad


¿Ya tienes una idea más o menos del "universo de nombres" que más te gusta? Eso ya es un paso adelante. Ahora hay que continuar: si por ejemplo optaste por un estilo, digamos "clásico", hazte con uno de aquellos calendarios onomásticos y automáticamente dispondrás de 365 ideas para inspirarte. Si prefieres ahondar en vuestras raíces familiares, pues manos a la obra y a investigar para ver lo que te puede ofrecer el árbol genealógico. Si lo que realmente te apetece es un nombre original o inventado, tienes páginas web para crear nombres y, si en realidad aún no tienes muy claro qué estilo seguir, cuentas también con motores de búsqueda de nombres y diccionarios de nombres. Así que tanto si estás en casa, en el colegio o en la calle, ármate de papel y lápiz, agudiza tus sentidos y déjate inspirar por nuestras propuestas.

Tu primera selección de nombres


"Anótalo todo, es tu lista y por lo tanto los límites los pones tú… Si te gusta a ti, ¡lo demás es secundario! Comparte todo el proceso con tu pareja y disfrutadlo juntos, sin límites ni condiciones, dando rienda suelta a vuestra imaginación cada uno por vuestro lado o los dos juntos. Será el nombre de vuestro hijo, así que ponderad que también será bueno que le guste a él o ella. Unidlo todo al final en una lista única sin preocuparos que sea demasiado larga: ¡en este momento eso no es problema!"

El momento del pódium de nombres


¿Habéis tenido que oír muchas veces eso de que "un nombre es para toda la vida"? Pues lo peor de todo ¡es que es verdad! Pero, veámoslo de una forma positiva: todos los cuidados y dudas que tengamos ahora nos van a ayudar a realizar una elección bien ponderada. Verificad, uno por uno, cada nombre de vuestra lista teniendo en cuenta:

  • cómo queda junto a los apellidos
  • las iniciales
  • los posibles dobles sentidos y bromas que se podrán derivar de ellos
  • la etimología -bienvenidos los nombres con connotaciones positivas-

Deberéis ir poco a poco descartando opciones hasta conseguir quedaros con vuestro "Top 3" de nombres. Organízalos a continuación por orden de preferencia. Una última consideración a tener: mantén esta lista fuera del alcance de terceros, porque no te quepa duda de que si saben de ella... ¡Será imposible que se resistan sin opinar!

Tomar la decisión juntos


Redoble de tambores… Tienes tu lista con tres nombres y tienes un pódium en el que solo habrá un vencedor. Ha llegado el momento de llegar a un acuerdo junto a tu media naranja. Con un poco de suerte, es posible que hayas conseguido colar alguna de tus opciones iniciales en esta lista final de tres nombres. Llegados a este punto, si entre los dos lo tenéis claro y llegáis a un acuerdo, ¡enhorabuena! Un asunto resuelto (y qué asunto...). Si tras exponer y oír todos vuestros argumentos, pros y contras, no acabáis de encontrar un consenso sobre el nombre definitivo, no te preocupes. No tenéis por qué elegirlo en ese preciso momento: dejad pasar un poco de tiempo y muy posiblemente paséis a ver las cosas de una forma diferente. A veces, una opción que al principio no os resultaba nada especial ¡puede acabar pareciéndoos fantástica!

Con la llegada del bebé, zanjar el problema se hace inminente. En cuanto veáis su carita y penséis en vuestras opciones, seguro que vuestras dudas desaparecerán y lo veréis todo mucho más claro.