RECOMENDACIONES

¿Cómo se realiza la ecografía del tercer trimestre?

¿Para qué sirve?

Cerca de la semana 32ª de la amenorrea y siempre y cuando tu embarazo transcurra con toda normalidad, realizarás la ecografía del tercer trimestre. Se trata de la última ecografía que realizareis la gran mayororia de vosotras antes del día "D" por lo que es bastante importante.

Evaluación del crecimiento del feto


Medidas

Como en anteriores ocasiones, en primer lugar el técnico pasará el receptor sobre toda la superficie de tu abdomen. El feto cuenta ya con un volumen muy grande y por lo tanto no se podrá ver en su totalidad. Por eso, el médico tomará sus medidas centrándose en el cráneo y los fémures. Estos datos serán imprescindibles para garantizar que el bebé está teniendo un crecimiento dentro de lo normal. En esta fase del embarazo podrá pesar entre 1,4 y 2 kg, y podrá medir ya casi 40 cm. Además, todos sus órganos son ya funcionales y pronto estará listo para salir.

Evolución morfológica

Prosiguiendo con su evaluación, el especialista irá deteniéndose en aquellos órganos susceptibles de haber desarrollado alguna patología durante el periodo de tiempo transcurrido desde desde la última ecografía realizada, la ecografía del segundo trimestre. Estos órganos pueden ser el cerebro, el corazón o los riñones. Comprobará también, entre otras cosas, que las vías de comunicación en el corazón de las aurículas son normales, así como si los riñones funcionan de forma correcta.

Bienestar del feto

Otro aspecto importante de esta ecografía será garantizar que el bebé se mueve adecuadamente, que mueve la mano, su rostro presenta movimiento facial y traga con normalidad, lo que indicará al especialista que el bebé también respira bien. El examen doppler permitirá comprobar la calidad de la interacción entre la madre y el niño, lo que será un buen indicador de una adecuada alimentación del feto a través de la placenta.

Empieza a preparar el parto


Presentación del bebé

¿Sabes si el bebé se encuentra ya posicionado con la cabeza hacia abajo en el segmento inferior del útero? Excelente, eso quiere decir que ya está listo para emprender su gran viaje. Si todo va bien, deberá permanecer en esta posición hasta el momento del parto. Si en tu caso se prevé un parto con el bebé de nalgas o bien se presenta en posición transversal, no te preocupes, porque aún puede girarse. Podrás verificar este punto en una nueva ecografía, a realizar en la semana 37. En caso contrario tu ginecóloga podrá prescribirte una prueba de imagen para evaluar tu pelvis: si es lo suficientemente ancha, podrás dar a luz mediante parto natural. Si no lo es, habrá que programar una cesárea.

Posición de la placenta

En ocasiones ocurre que la placenta, ese vínculo que te une al niño desde el inicio del embarazo tiene la mala idea de interponerse entre el feto y el cuello del útero. En esos casos, impide el paso del bebé hacia abajo. De todas formas esta es una circunstancia que no tiene porqué ser definitiva. Unas semanas más tarde podrás realizar una nueva ecografía para saber si la placenta ha cambiado de posición y, si no lo ha hecho, entonces el parto deberá realizarse mediante cesárea. En este caso, tanto el equipo médico como los padres tendrán tiempo para ir preparándose.

La preparación del postparto

En los casos en los que la ecografía del tercer trimestre informe de la existencia de algún tipo de patología cardíaca o renal, estaremos en disposición de preparar determinados cuidados así como una especial supervisión cuando llegue el nacimiento.

De esta forma, si la ecografía nos muestra una vejiga anormalmente voluminosa, esto podrá ser indicador de un deficiente drenaje de los riñones. En ese caso el pediatra de la maternidad estará preparado para ocuparse del bebé ya desde su nacimiento, disponiendo de un informe completo y ofreciéndole una vigilancia aumentada. En los casos en los que sea necesario, se aplicará un tratamiento antibiótico preventivo. Si ha sido posible identificar la presencia de alguna patología cardíaca durante la ecografía del tercer trimestre, el especialista pondrá en contacto a los futuros padres con un cardiopediatra para que puedan empezar a ocuparse conjuntamente del bebé en cuanto nazca.

Preguntas frecuentes


¿Debo preocuparme si no siento que se mueve mucho?

No. Lo que sí podría ser motivo de preocupación sería dejar de sentir que se mueve por completo y durante varios días seguidos. Por lo demás puede ser normal, debiéndose a la vez a la falta de espacio (no olvides que ha crecido un montón) así como a la posición de la placenta. Cuando se encuentra en la parte delantera de la barriga (entre la pared abdominal y el feto), la mamá sentirá los movimientos más tarde y algo más tenuemente pero, si por el contrario la placenta se sitúa detrás del bebé, la mamá sentirá los movimientos antes y de una forma más clara.