RECOMENDACIONES

10 ideas para tus vacaciones con los niños

¡Qué maravilla es estar de vacaciones! Sin embargo, a veces podemos vernos sorprendidos por el mal tiempo, y entonces las horas empiezan a pasar muy despacio… Antes de que seáis presa del aburrimiento, echa mano de algunas de las propuestas para entretenerte con tus hijos que te hemos preparado.

¿Qué tal empezar con una caja para sus tesoros?


Echa mano de la creatividad para estimular la imaginación y acabar con el aburrimiento: construye la caja mágica de las vacaciones junto a tu familia. Para ello podrá servirte, por ejemplo, una caja de zapatos, que podrás decorar o pintar con ayuda de tu hijo para crear divertidos collages o motivos. La idea: tener una caja que además de bonita ¡sea única! En ella podréis guardar un montón de cosas de tu peque, tales como lápices de colores, folios, rotuladores, cola, tijeras, cola, trozos de tejido, cuerdas, cinta adhesiva, etc. Con ella, tu hijo tendrá siempre a mano todo lo que necesita para improvisar un taller de expresión plástica con su papi, su mami, la canguro o en cualquier situación y acabar con el aburrimiento.

Hornos preparados...


Incluso a los más pequeños les gusta sentirse útiles participando en las actividades con sus papis. Así que, cuando se presente un día gris y no podáis salir fuera, aprovecha para desafiarle a que te ayude a realizar su tarta favorita. No importa si no consigue romper los huevos, tiene dificultades en mover el chocolate hasta fundirse o si a la hora de decorar el pastel, la cosa no sale como en la foto del libro de recetas... Lo importante es que lo paséis bien y que se sienta orgulloso de terminar su tarea junto a ti. Y al final, ¡a disfrutar de una dulce y merecida merienda! Sin duda, será la tarta más rica que haya probado.

¡Desafío a todo color!


Si las condiciones climatológicas te lo permiten, desafía a tu hijo a realizar una caza a los colores de la naturaleza que os rodea. El objetivo del juego será localizar en la naturaleza diferentes colores hasta en sus más pequeños detalles: azules, verdes, rojos, amarillos... Hazte con una bolsita transparente para cada color y sal en busca de hojas, pétalos de flores, arena, piedrecitas o cualquier otro objeto natural. Con esta actividad tu pequeño probablemente descubrirá nuevas palabras y elementos de la naturaleza: la hoja un árbol que no conocía, un pétalo de flor, una concha en la playa... ¡todo un mundo por descubrir!

Pintar cochas y piedras


Aprovecha si te encuentras en un destino de playa para pasear junto al mar y llevarte a casa los tesoros que encuentres, tales como piedras bonitas erosionadas por el mar o conchas más o menos grandes, perfectas para ocupar a tus peques en los días de lluvia. Podrás entonces pintarlas de un solo color o con dibujos de caras, flores... ¡lo que se os ocurra! Si por el contrario no estás junto al mar, busca otros objetos que puedan funcionar de forma similar como piñas, trocitos de madera... ¡Lo vais a pasar genial!

Los amigos son un tesoro


Qué trabajo puede llegar a dar mantener ocupado a un pequeño que está aburrido… Los niños disfrutan jugando entre ellos, por eso, si tu peque se aburre, proponle invitar a un amigo del cole o de las vacaciones a casa. Ambos se lo pasarán genial. Y puedes estar segura, ¡a ellos no les falta imaginación! Te sorprenderás de lo fácil que será para ellos divertirse con juegos de lo más simples que se volverán estupendos ante sus ojos.

Pequeños reporteros fotográficos


Colores, imágenes, fotografías… ¡son cosas que a los niños les encanta! Así que ¿qué tal desafiar a tu pequeño a crear un álbum fotográfico de sus vacaciones? Ahora que todo es digital, podrá hacer con tu ayuda tantas pruebas como quiera. Repetirá una y mil veces la misma foto hasta que quede como más le guste y, al final del día, podréis reuniros para elegir la mejor foto de la jornada. El motivo perfecto, el encuadramiento correcto, esperar a ese momento único... ¡hay tantas cosas que aprender! Después podrá mostrar con orgullo su álbum a amigos y familiares, y recuperarlo en el futuro para recordar esos buenos momentos que pasasteis juntos. Si aún no lo ha hecho, podrá aprovechar para aprender también el nombre de los días, ya que tendrá que ponerle fecha a cada foto, así como una pequeña leyenda.

Jugar con el agua


Si disponéis de un jardín y hace calor, no lo dudes: jugar con el agua es siempre una fuente de diversión. Una manguera, una pistola de agua, globos con agua o incluso pequeños cubos… ¡la diversión está servida! Podéis incluso hacer equipos para añadirle un plus de emoción. Convertir un gran barreño en un lago donde jugar con sus barquitos y demás juguetes de plástico dará rienda suelta a su imaginación ¡al tiempo que se refresca! Eso sí, deberás estar atenta y vigilante en todo momento para evitar accidentes.

Un día en las compras


Qué buena idea llevar contigo a las compras a tu pequeñín para que vea como funciona el supermercado o las tiendas de los comercios locales. Así se familiarizará con el intercambio entre personas, los hábitos de educación, las conversaciones... además de descubrir nuevos aromas, colores y sorprendentes formas que estimularán su curiosidad. Participando en la elección de los productos, comprenderá un poco mejor de dónde proceden esos ricos platos que encuentra en la mesa a la hora de comer. Si paras a tomar café o comprar el pan, puedes dejar que sea él quien pague y, así, empezará también a familiarizarse con las matemáticas y las monedas. ¡Toda una serie de buenos hábitos que hay que aprender desde pequeños!

Vamos a dibujar


A todos los niños sin excepción les gusta dibujar, así que ¿por qué privarse de este placer durante las vacaciones? Aprovecha y crea el hábito de hacer un dibujo por día y, cuando se quede sin ideas: ¡préstale algunas tuyas! Objetos, personajes reales o imaginarios, cosas de su día a día o del paisaje que ve por la ventana... Y si aún es pequeño, también puedes recurrir a los cuadernos para colorear: ¡lo pasarán genial! (Psss, puedes comprarlos o descargar imágenes de Internet). Si les pones una fecha a cada dibujo, podréis después guardarlos para recordar más tarde vuestras actividades ¡y también para ver cómo evoluciona su técnica tu pequeño Picasso!

Un herbario lleno de magia


¿De qué va esta actividad? Pues muy sencillo: la idea es crear un álbum de vegetales de vuestro entorno para identificarlos y clasificarlos. Hazte con un cuaderno de dibujo y, en una página, dibuja la planta completa reservando un espacio para pegar una hoja o un pétalo de la misma, escribiendo (encima o debajo, como prefieras) su nombre común y su nombre científico que tendréis, probablemente, que buscar en internet. Y si no sabéis el nombre real, ¡también os lo podéis inventar! Así, poco a poco iréis descubriendo tesoros de la naturaleza, alimentando su vocabulario y su curiosidad. El resultado, un álbum único creado con vuestras propias manos.

Aprender jugando solo


Jugar solo también contribuye al desarrollo de tu pequeño. Pero a veces, para que una actividad despierte su interés, podemos tener que empezar ayudándole un poco. Anímale y acompáñale en sus iniciativas que, después, continuará él por su cuenta bajo tu supervisión, para dejarse llevar por su imaginación, divirtiéndose y desarrollando su autonomía. A veces olvidamos que aburrirse es un paso importante para crear nuevos juegos y actividades. Por eso, compagina estar presente con dejarle algún espacio y algunos momentos en los que pueda tomar él propio su iniciativa y jugar. Se trata también de que tu peque se sienta seguro. Puedes animarle en este sentido diciéndole que confías en que él va a encontrar una idea genial para jugar. Poco a poco se irá dando cuenta de hasta qué punto él mismo es capaz de crear juegos y divertirse, sintiéndose seguro y desarrollando su autonomía.