RECOMENDACIONES

Una importante etapa en la vida del niño y de los padres:
pasar de la cuna a la cama

Durante sus primeros años de vida, tu pequeño irá poco a poco avanzando en su crecimiento y su autonomía. Empezar a vestirse por sí mismo, controlar sus necesidades básicas y dejar el pañal, empezar a ir al colegio o pasar a usar una cama grande. Cada niño tiene una personalidad diferente y esto será determinante a la hora de afrontar esta nueva fase de la vida. Por eso, te dejamos a continuación algunas consideraciones a tener en cuenta para que disfrutes de este momento de crecimiento junto a tu hijo.

Cuál es la edad ideal para pasar a usar una cama grande


Aunque cada niño es un mundo, se puede decir que la edad ideal para pasar de la cuna a la cama ronda entre los dos y los tres años Por eso, podemos encontrarnos desde niños con dos años que piden ya dejar su cuna y dormir en una cama grande hasta niños de tres años que se muestran reticentes a dar ese paso, en cuyo caso deberemos darles un poco más de tiempo. De todas formas, permanece atenta a las siguientes señales: si ves que tu pequeño ya toca con los pies en la parte baja de la cuna, si se divierte escalando por sus barrotes o si ves que pone sus peluches fuera de su cama durante la noche para estar más cómodo porque no cabe como debería, esto quiere decir sin duda que ha llegado el momento del cambio.

Cómo preparar a tu hijo para su transición a la cama grande


Si la posibilidad de cambiar a una cama grande no provoca en tu pequeño exactamente lo que se dice un gran entusiasmo, será mejor no abordar esta cuestión con una sorpresa sin preparación previa: la fiesta puede acabar mal. Lo mejor en ese caso será ir preparando poco a poco el terreno hasta que se familiarice con la idea.

Hay algunas estrategias que te podrán ser de utilidad llegado el momento:

  • Aunque cambies la cama, mantenla en el mismo lugar de la cuna
  • Continúa con los mismos rituales antes de dormir
  • Implícale en la elección de su cama para que se ilusione con el modelo que le gusta

¿Qué tal una cama evolutiva? Puede ser una excelente idea.


Alternativas que evitarán tener que comprar varias camas
Tienes a tu disposición modelos de camas modulares que se adaptan a cada etapa del pequeño ¡para que cambies de cama sin gastos extra! Son las camas evolutivas, auténticas todoterreno en su género que acompañarán a tu hijo durante muchos años. En Vertbaudet te ofrecemos dos tipos de camas evolutivas:

  • Cama evolutiva de nacimiento

    Estos modelos harán de cuna durante los primeros meses del bebé, pasando a ser camas de barrotes y, por último, convertirse en camas infantiles a partir de los dos años del peque. Cuentan además con múltiples posibilidades para organización y hasta con una mesa cambiador, lo que además te permitirá ahorrar espacio en la habitación de tu hijo.

  • Cama evolutiva junior

    Esta es una cama ideal a la hora de afrontar la transición a la cama normal individual. Su somier extensible es realmente ingenioso y práctico, adaptándose al crecimiento del niño en cada momento, podrás usarla en versión corta (90x140 cm) o en versión larga (90x190 cm). Además, no tienes que comprar dos colchones por separado para este tipo de cama ya que hay colchones evolutivos especialmente pensados para ella: se trata de dos colchones, uno de 140x90 cm y otro de 50x90 cm que se pueden unir mediante bandas autoadherentes para la cama de 190x90 cm. Encuentra entre los colchones Vertbaudet aquel que mejor se adapta a tus necesidades: colchón de látex, orgánico, con tratamiento antiácaros... y todos con la calidad Vertbaudet.

Dejar la cuna atrás para pasar a usar una cama grande supone un paso importante en la vida de tu hijo, y por eso bien merece dedicarle el tiempo necesario para una elección adecuada. Además, podrá ser una excelente oportunidad para pasar tiempo con tu pequeño, conversar sobre el asunto, conocerle mejor y ofrecerle tu apoyo. En la cama grande, tu hijo podrá continuar dando rienda suelta a sus sueños.