¿Cómo gestionar las primeras separaciones del bebé?

Cómo actuar bien en cualquier tipo de situación

Primeros días con la abuela o en la guardería, primera noche con la niñera, primer día de cole... ¡No es fácil dejar a los padres sin llorar! Consejos para gestionar la situación con suavidad.

Tomar distancia para gestionar mejor el estrés


Además del miedo a lo desconocido, se junta el miedo de estar lejos de ti, algo que generalmente es difícil de hacer sin que pase por un berrinche. «El niño pequeño no tiene ninguna noción de pasado, presente y futuro. Se siente igual de huérfano cuando su madre se va de la habitación donde juega durante unos minutos que cuando se ausenta varias horas. Llora a menudo porque siente que ya no está con ella y llora por miedo a no volver a verle más», nos explica el pediatra. Si es difícil para el bebé, también lo es para los padres (vamos, ¡confesadlo!). ¿Quién no ha dejado a su hijo en la escuela con el corazón encogido los primeros días de cole? Lo más importante es no transmitirle tu posible estrés y tranquilizarle ya que «rápidamente recibe las emociones que le transmites», nos avisa el doctor Bernard Bedouret, pediatra, autor de «Les pleurs» (Los Lloros) de Editions Nathan.

Anticiparse y organizar la primera vez


Sí, el momento de la separación puede producirse sin problemas. «Solo hay que hablar varias veces con tu hijo y presentarle la persona que lo acogerá (la niñera, canguro, profesora...) un poco antes, aconseja el doctor Bedouret. Hazle sentir que tienes total confianza en ella para que esté tranquilo». Aprovecha también para hacerle conocer el lugar para que no se sienta en territorio desconocido el primer día. Explícale las razones por las que no vas a estar y las nuevas personas que conocerá (compañeros, primos...), incluso las actividades y aventuras que le esperan para que espere el día con ganas.

El día de la separación: tranquiliza a tu hijo


Inspira... expira... Como ya hemos mencionado, no es buena idea que le transmitas tus nervios. También «puedes proponer a tu hijo que se lleve su peluche o cualquier otro objeto de transición (su juguete preferido, una mantita), sugiere el pediatra. Este compañero, como símbolo de unión entre él y tú, le ayudará a pasar con éxito su etapa de desarrollo».

Antes de irte, recuérdale a la hora que volverás y déjale que se divierta. «Poco a poco, se dará cuenta de que se puede adaptar sin problemas a los cambios de lugar y de personas», concluye el doctor Bedouret.