Sentido del gusto: desarrollo en el bebé

A continuación te hablamos de las etapas por las que pasa la evolución del gusto.

El desarrollo del sentido del gusto es un aspecto esencial para su bienestar, incidiendo de manera directa en su futura alimentación. Por eso te proponemos que tomes un papel activo en el desarrollo del su sentido del gusto, haciéndole descubrir los sabores de los alimentos.

El gusto y el embarazo


Posiblemente no sabías que ya desde la barriga de la mamá, el bebé empieza a conocer las sensaciones del gusto. Cuando nazca, las sensaciones dulces, saladas, ácidas o amargas no serán una novedad para él, aunque su aprendizaje no ha hecho más que empezar.

Nuestra afición por los sabores dulces tiene lugar ya desde nuestra vida intrauterina, pero le falta aún desarrollar una buena parte de su sentido del gusto. A partir de sus primeros meses de vida, este desarrollo continuará su camino descubriendo nuevos sabores y aromas junto a ti.

El gusto en los primeros meses


Desde el primer momento el bebé te mostrará qué le gusta y qué no: no olvides que su paladar es ahora mucho más sensible a la novedad de los gustos que el de los mayores. Sus divertidos gestos de repulsa o de agrado lo dirán todo. Previsiblemente, pasará por una fase más caprichosa en la que rechace prácticamente todo lo que no conoce, pero no desistas. Es importantísimo que le ayudes a conocer toda la variedad de alimentos, ofreciéndoselos repetidas veces. Antes o después, le acabarán gustando. El rechazo inicial es una reacción relativamente natural debido a varios aspectos como el color del alimento, su textura, su sorprendente nuevo sabor...

De manera gradual su sentido del gusto se irá enriqueciendo y, en ocasiones, cambiando. Hasta los siete años es normal que tenga predilección por sabores dulces, aunque esto no deberá ser óbice para que le presentes todo tipo de sabores. Y no le obligues: lo importante es que aprenda a saborear nuevos alimentos y tenga nuevas experiencias. Es posible también que notes como presenta cambios de apetito, de gustos o que muestre actitudes aparentemente contradictorias... No le des demasiada importancia, recuerda que tu papel es ofrecerle alimentos equilibrados para que se familiarice con ellos y disfrute de una alimentación sana y nutritiva.

El bebé y sus placeres gustativos


CComer es una de las principales actividades del bebé ya desde que es un recién nacido. Tomar el pecho o el biberón son momentos compartidos especiales de su día a día, en los que se manifiestan sentimientos mutuos de amor, seguridad, tranquilidad, plenitud, bienestar... Por eso, será importante que este cúmulo de sensaciones positivas se mantenga de alguna forma en sus comidas cuando crezca.

Convierte cada comida en un auténtico momento de reencuentros e intercambio. Entiende y haz entender a tu pequeño la importancia de una alimentación equilibrada como algo positivo y agradable. Y, sobre todo, no olvides que cuanto más paciente seas, ¡más disfrutará de los distintos sabores de los alimentos!